martes, 13 de octubre de 2009

Reglamento para la intimidad (4 meses de vida)

Me recuerdo consumida, ¿dónde estabas? ¿prefierías hablar o follar?. Cada día me moría recordando historias de hace meses atrás, y sólo acababa preguntándome ¿prefieres hablar o follar?. Si tus ojos no cambiaran, todos los dias serían iguales. Tenía que dedicar un trocito de mi espacio a mis cuatro meses a tu lado, era inevitable...Pedía a Dios sabe qué, que ojalá hubiera un reglamento para la intimidad; una guía donde se explique cuando se traspasan los limites. Estaría bien saber cuando lo haces, aunque... no sé si podrías lograrlo. Intimas cuando te lo permiten, y sigues mientras te dejan, en cuanto a las normas… quizás no haya ninguna, quizás sea uno mismo quien tenga que definirlas La ansiedad por liberarme era una admisión de derrota.

More than an addict

Tengo el vicio de hacer todo de golpe, de que me de igual lo que pase luego. El vicio de reírme sola como una loca mientras recuerdo tonterías. El de caminar sonriendo, sobre todo después de ver a alguien especial. El vicio de no parar hasta caerme, o hasta que consigan pararme. De escuchar la misma canción muchas veces, hasta odiarla. De escribir frases sueltas y pensar que algún día alguien me las dirá. El vicio de hacer lo posible para sentirme mejor. El vicio de que el máximo humo posible transpase mis pulmones. El vicio gastarme el dinero en cosas no productivas. El de no sentirme mal cuando estoy triste, sino el de disfrutar un poco de la tristeza. El vicio de soplar al aire cuando hace frío. El de dormir y soñar rarezas, soy capaz de inventar otro mundo. El vicio de adentrarme en libros y vivir las historias, de sentirlas totalmente mías y leer poco a poco para no llegar nunca al final. El vicio de fallar en cosas fáciles y acertar las difíciles, una y otra vez. De sentarme atrás en el coche y pensar en nada. Tengo el vicio de salir a la calle y mirar todo de una manera rara, de hacer encuadres como si fuera a fotografiarlo todo, y también de intentar decir las palabras que encajarían perfectamente en alguna de mis novelas. Tengo el vicio de siempre creer que no me van a fallar. Y el de empezar las cosas por su final.





Volviendo a Blogspot - Nuestro Verano

Ya me explicarás en qué derecho estás para acabar siendo alguien tan importante para mi. Sólo quiero saberlo. De dónde sacas tal valor. Y que la maldita ciudad esté totalmente vacía, sus calles llenas de cuerpos huecos, de sentimientos y miradas ajenas. A cuales no importo, ni deseo hacerlo, quienes desconocen mi deseo a eliminarlos de aquí, sólo para recordar mejor, tampoco tengo nada en contra de ellos, lugar equivocado, mi memoria los borrará. Y el silencio esta vez resuena con fuerza. Y no entiendo tu valor, tus ganas constantes de tenerme ahí, ni mis ganas constantes de que sigas aquí. No te echaré ni de menos, ni de más, porque sé que nunca te vas a ir. Me lo dijiste en su día. Las miradas no dejan de brillar por magia, las risas suelen tener un motivo, el humo suele salirnos por las orejas, y las locuras no están demás entre nosotras. El verano otra vez, caluroso, y su brillo, cegándolo. Yo aún me guío por tus consejos, te sigo, aunque a veces me dé "rabia", aunque nos cueste, te sigo porque no sé elegir sola, porque aún me da respeto caminar sin mirar al suelo, porque sé que siempre estás a mi lado.


martes, 21 de abril de 2009

Good night, moon

[No sé, no sé quien eres. No sé que serás. No sé que será de nosotros. Lo sabremos solo viviendo.]
El ser humano se adapta a todo. Supera el dolor, cierra historias, empieza de nuevo, olvida, hasta consigue sofocar las más grandes pasiones. Pero a veces basta con nada para comprender que esa puerta nunca se cerró con llave. ¿Miedo? Miedo a amar. ¿Qué puede haber más hermoso? ¿Qué riesgo mayor vale la pena correr? Con lo bonito que es entregarse a la otra persona, confiar en ella y no pensar en nada más que en verla sonreír. El amor más hermoso es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla, aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra “nunca”. Qué tengo que ver yo con tu pasado, yo soy una variable enloquecida de tu vida. Pero no voy a convencerte de ello. El amor no es sabiduría, es locura…Tengo ganas de enamorarme, de amar, de ser amado, quiero un sueño, quiero construir, quiero tener certezas. Necesito olvidar todo cuanto sucedió en estos años pasados. ¿Todo esto lo sabe decir un beso? Depende de lo ligeros que sean los labios que lo reciben.
El amor se halla en esas pocas líneas, el amor tal como lo querría ella y como ya no tiene. O quizá como no lo ha tenido nunca. Porque el amor no es y no puede ser simple afecto. No se trata de costumbre o de amabilidad. El amor es locura, es el corazón que late a dos mil por hora, la luz que surge de noche en pleno atardecer, las ganas de despertarse por la mañana sólo para mirarse a los ojos. El amor es ese grito que ahora la llama y le hace comprender que es hora de cambiar. Él. Recuerda momentos pasados en su compañía, las cosas que siempre se decían, su rostro. Pero no sabíamos hablar. No estábamos hechos el uno para el otro. Hay recuerdos que carece de sentido compartir, ni siquiera con un amigo. Aunque hagan daño. Aunque resulten dolorosos. Podría decirse que en el amor, el dolor es proporcional a la belleza de la historia que has vivido.
“ Y caen las hojas, y parecen soles, y cae la nieve de espuma sobre el mar. Y dos están tan juntos que parece un final”
Hace tiempo que dejo de haber alegría. No había estremecimiento. No hay nada. Silencio. Miedo. Oscuridad. Y se echa a llorar con rabia. Llora porque no siente lo que le gustaría sentir. Llora porque a veces no hay culpa y no quisieras hacer sufrir a nadie, pero te sientes desagradecida. Preguntas, demasiadas preguntas para ocultar la única verdad que ya conoce. Pero otra cosa es admitirla. Admitirla significa doblar en la próxima esquina y coger otro camino. Luego se busca. Se mira en el espejo. Pero no se encuentra. Es otra. Y piensa en ese final que le falta y que siempre le ha faltado. Ese final que ha buscado como una respuesta que no tenía valor ni para plantearse siquiera a si misma. Ese final a lo mejor ha llegado.Los días pasan lentos, uno tras otro, sin que sean diferentes. Esos días extraños de lo que uno no se acuerda ni de la fecha. Cuando por un instante te das cuenta de que no estás viviendo. Te está ocurriendo lo peor que te podía pasar. Estás sobreviviendo. Y a lo mejor todavía no es demasiado tarde. Luego, una noche. La noche aquella. De repente. Vivir de nuevo
…Enciende la radio y apaga todo lo demás. Oscuridad. Suspiros repentinos. Manos que se cruzan, divertidas, ligeras. Desabotonan, buscan, encuentran. Una caricia, un beso. Y otro beso y una camisa que resbala. Un cinturón que se abre. Una cremallera que baja lentamente. Un salto. En la oscuridad pintada de oscuridad. Feliz de estar allí…Oscuridad hecha de deseo, de genas, de ligera transgresión. La más hermosa, la más suave, la más deseable. Coches que pasan veloces por la carretera. Faros que iluminan como un rayo y desaparecen. Ráfagas de luz que dibujan bocas abiertas, deseos suspendidos, sufridos, alcanzados, cumplidos, ojos cerrados, luego abiertos. Y más y más. Como entre las nubes. Excitación, humedad. Abajo y arriba. Subir y bajar. Lento, más lento. Rápido, más y más rápido. Cabellos alborotados. Gemidos, cada gemido suyo era música para mis oídos. Y manos, Manos que proporcionan placer. Bocas en busca de un mordisco. Nadie tiene tiempo de reparar en aquel amor que sigue el ritmo de una música al azar. Y dos corazones acelerados que no frenan que están a punto de chocar dulcemente.
Ayer por la noche. Noche de palabras. Noche de recuerdos. Noche de confidencias al papel. Noche profunda. Noche sin gente. Noche de luces, sonidos. Noche que pasa demasiado rápido. Noche que no pasa nunca. Desilusión. Amargura. Tristeza. Desesperación. Demasiadas cosas para meterlas en una sola noche. La única poesía que es capaz de componer, la única rima, la única música fácil de tocar, simple, de periferia. Música de rabia y de dolor. Divertidas anécdotas lejanas. Viejas historias que tan sólo el dolor, con su soplo potente, consigue sacar a la luz a veces. Episodios pasados, ocultos, perdidos pero en el fondo nunca abandonados. Más tarde. Noche. Noche profunda. Luces apagadas. Un viento suave que viene de lejos. Las cortinas bailan levemente. Tengo la impresión de que mi vida resulta incierta, con el riesgo, la certeza casi, de que todo se muera. Y sin embardo, en este momento soy feliz. Después de todo lo que me gusta es hablar de cosas inútiles, idiota pero livianas, hermosas, cosas que carecen de final, que no sirven para nada, que no tienen que significar algo por fuerza, pero que hacen reír tanto…Y hacen sentir tan bien. Cómo echo de menos las cosas estúpidas
…Y quisiera una magia que se encendiera por la mañana y no se apagase por la noche. Alguien a quien mirar y a quien decir las cosas que aquí escribo.



jueves, 16 de abril de 2009

No line on the horizon


"Si quieres algo, déjalo ir. Si vuelve, es porque te quiere. Si no vuelve, es porque nunca ha sido tuyo."

jueves, 9 de abril de 2009

Básicamente tenemos aquí a una soñadora. Alguien totalmente fuera de la realidad.

Yo reprimiendo las ganas de llorar. Yo me gastaba todo en sonreir. Y aunque miraba mucho, nunca llegué a entender las cosas. Yo resbalando por un acantilado. Cada vez que me tropiezo con algo inesperado, que me mareo sin saber que hacer. Yo respirando...
¿Sabes lo que te pasa? No tienes valor, tienes miedo, miedo de enfrentarte contigo misma y decir está bien, la vida es una realidad, las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tu te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula.

Llevas años ahi, con un pie a cada lado, en un equilibrio precario. Tu historia se parece a muchas otras que he oído. Esperas que con el paso del tiempo todo se arregle, pero no es así. No esperes nada, y tal vez cambie. Sólo lo inesperado es lo que cambia nuestras vidas. Los cambios pueden ser tan constantes que no verás la diferencia, hasta que sea obvia. O tan lentos que no sabrás si tu vida es mejor, hasta que lo sea. O puedes cambiar del todo y ser alguien diferente en un instante.

domingo, 5 de abril de 2009

Teoría de porqué bajan las amapolas





Después de todo el secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace. Cuando la gente no puede hacer algo te dicen que tu tampoco puedes. Si quieres algo, ve a por ello. Y punto

"Entre el infierno y el cielo hay casi siempre un punto intermedio."



Viaje Rome'ndFlorence 09. Thnx fr all!