martes, 15 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
Por ti, por mi y porque el mundo es nuestro.
Yo una vez me enamoré. Me enamoré tanto tanto tanto que las canciones de amor se quedaban cortas. Me enamoré tanto tanto que no había fuerza en el mundo que pudiera hacer que me desenamorara. Todo el mundo se enamora. Y yo, yo me enamoré de ti. Contigo descubrí lo que realmente es querer.
Me enamoré de tus tonterías. Me enamoré de tus detalles. Me enamoré del mes de agosto. Me enamoré de nuestras noches infinitas de verano (y de invierno). De tu magia. De tu encanto. Me enamoré de tantas cosas que nunca conseguiré acordarme de todas. Me enamoré de tus manos. De tus labios. De lo nuestro en el desván. De nuestros planes de futuro. De nuestros viajes. Me enamoré de todo lo que nos queda por vivir. Me enamoré de cada día veintisiete. Si en ese momento, en el que hasta la canción más bonita del mundo no podía compararse con nuestros besos, supe que me había enamorado.
Unos dicen que el amor es para siempre. Y yo no dudo jamás cuando me preguntan si te quiero. Porque te quiero y te voy a querer siempre. Me enamoré de los pros y de los contras. Me enamoré de todo. Recuerdo todo lo mágico de cada momento. Cuando me abrazabas mientras dormías los primeros días en nuestros viajes de tren. Y cuando me mirabas a los ojos y me decías cuánto me querías y que siempre estaríamos juntos.
Nuestras vidas han dado unas cuantas vueltas. Y ahora, pienso cada noche en la parte bonita de nuestro amor, cada noche antes de irme a dormir...y sonrío, sonrío porque mañana sigue nuestra historia, y seguirá cada mañana al despertarme.
Y os cuento esta historia, mi historia, porque enamorarse es lo más bonito e increíble que hay.
Y yo, lo estoy.
Me enamoré de tus tonterías. Me enamoré de tus detalles. Me enamoré del mes de agosto. Me enamoré de nuestras noches infinitas de verano (y de invierno). De tu magia. De tu encanto. Me enamoré de tantas cosas que nunca conseguiré acordarme de todas. Me enamoré de tus manos. De tus labios. De lo nuestro en el desván. De nuestros planes de futuro. De nuestros viajes. Me enamoré de todo lo que nos queda por vivir. Me enamoré de cada día veintisiete. Si en ese momento, en el que hasta la canción más bonita del mundo no podía compararse con nuestros besos, supe que me había enamorado.
Unos dicen que el amor es para siempre. Y yo no dudo jamás cuando me preguntan si te quiero. Porque te quiero y te voy a querer siempre. Me enamoré de los pros y de los contras. Me enamoré de todo. Recuerdo todo lo mágico de cada momento. Cuando me abrazabas mientras dormías los primeros días en nuestros viajes de tren. Y cuando me mirabas a los ojos y me decías cuánto me querías y que siempre estaríamos juntos.
Nuestras vidas han dado unas cuantas vueltas. Y ahora, pienso cada noche en la parte bonita de nuestro amor, cada noche antes de irme a dormir...y sonrío, sonrío porque mañana sigue nuestra historia, y seguirá cada mañana al despertarme.
Y os cuento esta historia, mi historia, porque enamorarse es lo más bonito e increíble que hay.
Y yo, lo estoy.
Putos supermanes
¿Qué queréis las mujeres? eh, qué queréis? ¡Queréis putos supermanes! Queréis tíos fuertes pero que tengan tipín, que tengan pinta de atormentados pero que sean graciosos. Os gustan poetas, pero un poco brutos. Queréis que sean constantes pero que sepan sorprenderos, queréis que sean sinceros pero que conserven el misterio, que estén locos por vosotras pero que pasen de vuestro culo. Queréis que sean guapos pero que la belleza no importe, que tengan un buen rabo pero que el tamaño de igual... ¡Joder! ¡Queréis súper héroes del equilibrismo! Queréis que tengan la capacidad de abriros el cielo en un momento pero solo para vosotras. Queréis que no tengan secretos pero también que sean como desconocidos cada vez para que luego podáis sentir las putas hormiguitas en el estómago. ¡Lo queréis todo coño! Todo...

En cambio yo, tengo a uno que me hace sentir que no estoy desaprovechando mi vida porque es muy corta. Que me abre las piernas, no el cielo: pero que lo hace cada noche. Que no me miente. Que hace que no importen las tonterías porque se deja su alma cuando está conmigo. Que es generoso porque puede, no por obligación. Que tiene sangre en las venas. Que me dice lo boba que soy cuando me enfado yo sola. Que le da igual lo que yo haga cuando no esté con el porque sabe que nunca voy a encontrar a nadie mejor. Y que hace que me tiemblen las rodillas cuando me agarra la nuca.

En cambio yo, tengo a uno que me hace sentir que no estoy desaprovechando mi vida porque es muy corta. Que me abre las piernas, no el cielo: pero que lo hace cada noche. Que no me miente. Que hace que no importen las tonterías porque se deja su alma cuando está conmigo. Que es generoso porque puede, no por obligación. Que tiene sangre en las venas. Que me dice lo boba que soy cuando me enfado yo sola. Que le da igual lo que yo haga cuando no esté con el porque sabe que nunca voy a encontrar a nadie mejor. Y que hace que me tiemblen las rodillas cuando me agarra la nuca.
lunes, 7 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
Pero hoy decidí...

"...Hay cosas que hubiera preferido no saber,
Y todo lo que sabes que no quiero comprender,
pero hoy al volverte a ver,
decidí empezar a quererte otra vez.
Pero hoy, decidí, otra vez.
¿Qué será la muerte?,
me preguntaste un día,
y no te supe contestar.
Si la muerte es mirar y no verte,
que la muerte es mirar y no verte.
Podría confesarte cualquier cosa de mi vida,
fantasmas congelados que se fueron a otro lado.
Y es que hoy, al volverte a ver
decidí empezar a quererte otra vez."
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